jueves, 10 de septiembre de 2026

 Ensayo: Las relaciones humanas, la ética y la vocación de servicio en la biblioteca

Lic. Nicolás Betancourth

Septiembre 2026.

 

a.    Las relaciones humanas y los centros de trabajo

La comunicación humana es uno de los medios o instrumentos más valiosos de los que está dotado el ser humano para alcanzar el entendimiento mutuo. A través de ella expresamos ideas, sentimientos, necesidades y conocimientos, y establecemos vínculos que nos permiten convivir y trabajar con los demás. Sin embargo, lamentablemente, muchas veces hacemos poco uso de este recurso, a pesar de que debería estar presente de manera cotidiana y permanente en todos los actos de nuestra existencia, particularmente en nuestras relaciones laborales.

En el ámbito de las relaciones humanas dentro de los centros de trabajo, y específicamente en una biblioteca, es necesario reflexionar acerca de la interacción que se establece tanto con los usuarios internos como con los usuarios externos. Los usuarios internos son todos aquellos compañeros de trabajo que, desde diferentes funciones y responsabilidades, contribuyen al cumplimiento de los objetivos de la biblioteca. Cada uno desempeña una labor que, aunque pueda parecer independiente, forma parte de un mismo engranaje orientado hacia la prestación de un servicio de calidad.

Por ejemplo, el tesorero y el cajero de una biblioteca realizan funciones administrativas y financieras que complementan el trabajo del bibliotecario y contribuyen al adecuado funcionamiento de la institución. De igual manera, la persona encargada de la limpieza desempeña una labor fundamental, pues su trabajo permite que los usuarios encuentren un espacio digno, ordenado, limpio y agradable para estudiar, investigar y consultar información. Ninguna de estas funciones debería considerarse menos importante que otra. Todas forman parte de una cadena de servicio en la que cada trabajador contribuye, desde su responsabilidad particular, al cumplimiento de la misión de la biblioteca.

Por otra parte, las relaciones humanas con los usuarios externos adquieren una importancia todavía mayor, pues son ellos quienes dan sentido a la existencia misma de la biblioteca. Estudiantes, profesores, investigadores y miembros de la comunidad acuden a ella con necesidades concretas de información, orientación, aprendizaje y, en muchas ocasiones, con la urgencia de resolver un problema académico o profesional. Los planes, proyectos, recursos tecnológicos, colecciones y servicios bibliotecológicos tienen, en última instancia, un propósito fundamental: servir a las personas y contribuir a su bienestar y desarrollo.

Ante esta realidad surgen algunas interrogantes fundamentales: ¿qué son las relaciones humanas?, ¿cómo deben desarrollarse dentro de una biblioteca?, ¿para qué sirven?, ¿qué importancia tienen en el desempeño profesional del bibliotecario? Y, sobre todo, ¿qué papel desempeña la ética en la relación que el bibliotecario establece con quienes solicitan sus servicios?

Las relaciones humanas pueden entenderse como el conjunto de principios, actitudes y valores que orientan la manera en que las personas se relacionan entre sí. En términos sencillos, comprenden aquellos valores que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida y que nos permiten comunicarnos, convivir, colaborar y tratar dignamente a los demás. El respeto, la cordialidad, la empatía, la tolerancia, la honestidad, la responsabilidad y la disposición para ayudar constituyen elementos esenciales de unas relaciones humanas saludables.

b.    Las relaciones humanas en la biblioteca

Para comprender cómo deben ser las relaciones humanas en una biblioteca, basta observar la interacción cotidiana entre el usuario y el bibliotecario. Durante mucho tiempo ha existido la imagen de un bibliotecario que se apega de manera excesivamente rígida a las normas y reglamentos de la institución, hasta el punto de ser percibido como una persona poco flexible, distante o incluso autoritaria frente a las necesidades del usuario.

Quizá muchos recordemos nuestra infancia y aquellas primeras visitas a una biblioteca, cuando en algunas ocasiones nos encontramos con un bibliotecario antipático, poco accesible y con quien resultaba difícil establecer una relación de confianza. En determinadas circunstancias, las deficientes relaciones humanas pueden provocar que el bibliotecario permanezca distante, observe a los usuarios deambular entre las salas y los anaqueles y espere a que sean ellos quienes soliciten ayuda, en lugar de acercarse y ofrecerla de manera oportuna.

Lo paradójico es que la esencia de la función bibliotecaria es precisamente servir. El bibliotecario no solamente organiza, conserva y proporciona información; también orienta, acompaña, enseña y facilita el aprendizaje. Su labor posee una importante dimensión pedagógica y humana que no debería ser ignorada. Por ello, atender a un usuario no debe entenderse como una carga o una interrupción de las labores, sino como una de las razones fundamentales de la existencia de la profesión.

Las relaciones adecuadas entre bibliotecario y usuario deben estar fundamentadas en la cordialidad, el respeto, la empatía y la disposición genuina para ayudar. El usuario no debería sentirse como una molestia, sino como la razón que da sentido al servicio bibliotecario.

Por supuesto, existen muchas excepciones y numerosos bibliotecarios que poseen extraordinarias habilidades para comunicarse con las personas. Son profesionales que tienen facilidad para conversar, orientar y enseñar; comprenden las necesidades del usuario, escuchan sus inquietudes y ofrecen consejos con la paciencia y dedicación propias de un buen maestro. Estos profesionales demuestran que el conocimiento técnico y las habilidades humanas no son elementos opuestos, sino complementarios.

c.    La ética del bibliotecario: servir con responsabilidad y dignidad

Hablar de relaciones humanas en una biblioteca conduce necesariamente a hablar de ética profesional. La ética debe constituir uno de los pilares fundamentales de la función bibliotecaria, porque el bibliotecario trabaja directamente con personas, con sus necesidades de información y, en muchos casos, con situaciones que requieren comprensión, discreción, respeto y sensibilidad.

El bibliotecario ético comprende que detrás de cada solicitud existe una persona con una necesidad particular. Puede tratarse de un estudiante que no sabe dónde encontrar una fuente, de un investigador que necesita información especializada, de un profesor que requiere material para preparar sus clases o de una persona que simplemente necesita orientación para acceder al conocimiento. En todos los casos, el usuario merece ser atendido con dignidad, independientemente de su edad, condición social, nivel académico, apariencia, capacidad económica o conocimiento previo.

La ética del bibliotecario implica, por tanto, actuar con respeto, imparcialidad, honestidad, responsabilidad, confidencialidad y compromiso con el acceso equitativo a la información. Significa también evitar cualquier actitud discriminatoria, tratar a todos los usuarios con igualdad y comprender que el conocimiento y la información deben ponerse al servicio de las personas y de la sociedad.

Asimismo, la ética profesional exige reconocer los límites de los propios conocimientos. Un buen bibliotecario no tiene la obligación de saberlo todo; tiene la responsabilidad de saber cómo ayudar, dónde buscar, a quién acudir y cómo orientar al usuario para que pueda encontrar una respuesta confiable. Reconocer que no se conoce una respuesta y tener la disposición de buscarla también es una manifestación de profesionalismo y honestidad.

La ética, además, debe reflejarse en la manera en que el bibliotecario se relaciona con sus compañeros. No puede existir un verdadero servicio al usuario si dentro de la institución prevalecen los conflictos, la falta de respeto, el egoísmo o la ausencia de colaboración. Servir a los demás comienza también por aprender a trabajar con los demás.

En este sentido, el bibliotecario debe comprender que su profesión no consiste únicamente en manejar libros, bases de datos, catálogos, sistemas tecnológicos o recursos de información. Su verdadera responsabilidad consiste en poner esos recursos al servicio de las personas. La tecnología puede cambiar, los formatos pueden transformarse y las colecciones pueden renovarse, pero la necesidad humana de recibir orientación, comprensión y ayuda permanecerá.

d.    La vocación de servicio

Dando respuesta a la interrogante de para qué sirven las relaciones humanas, podemos afirmar que estas facilitan la comunicación entre las personas y permiten construir vínculos basados en la confianza, la amistad, la camaradería y el respeto. En una biblioteca, unas buenas relaciones humanas pueden transformar una simple consulta en una experiencia positiva de aprendizaje y pueden hacer que el usuario regrese con la confianza de que será escuchado y atendido.

Sin embargo, existe algo todavía más profundo que la simple aplicación de buenas relaciones humanas: la vocación de servicio. Servir implica reconocer que nuestro trabajo puede tener un impacto significativo en la vida de otras personas. En el caso del bibliotecario, ayudar a un estudiante a encontrar una fuente, orientar a un investigador, enseñar a utilizar una base de datos o simplemente escuchar con paciencia una necesidad de información son acciones que, aunque parezcan pequeñas, pueden contribuir al crecimiento académico, profesional y personal de alguien.

No hay mayor satisfacción que servir al prójimo, especialmente cuando ese servicio se realiza con honestidad, generosidad y auténtica disposición para ayudar. El servicio adquiere su verdadero valor cuando no se realiza únicamente porque forma parte de las obligaciones de un puesto, sino porque existe la convicción de que ayudar a los demás es una de las expresiones más nobles de nuestra condición humana.

Por ello, el bibliotecario debe procurar que su trabajo no se convierta en una rutina mecánica. Cada usuario representa una oportunidad para servir, orientar y aportar algo positivo. La biblioteca debe ser un espacio donde las personas encuentren información, pero también un lugar donde encuentren respeto, orientación, comprensión y disposición para ayudar.

e.    El usuario como razón de ser de la biblioteca

Por todo lo anterior, resulta evidente la importancia de mantener buenas relaciones humanas dentro de la biblioteca, tanto entre los compañeros de trabajo o usuarios internos como con quienes acuden a solicitar un servicio.

Los administradores de una biblioteca pueden tener excelentes intenciones, proyectos ambiciosos, objetivos claros y metas bien definidas. Pueden disponer de las mejores colecciones, tecnología de vanguardia, instalaciones modernas y abundantes recursos de información. Sin embargo, si se descuida la parte medular de la biblioteca —el servicio al usuario—, todos esos avances pueden perder gran parte de su valor.

De poco sirven una biblioteca moderna, grandes colecciones y sofisticados sistemas tecnológicos si el usuario se encuentra con un personal frío, indiferente o poco dispuesto a ayudar. Una biblioteca puede tener excelentes recursos y, al mismo tiempo, convertirse en un espacio frío si quienes tienen la responsabilidad de atender a las personas olvidan que la esencia de su trabajo es el servicio.

Por ello, la formación del bibliotecario debe abarcar no solamente los conocimientos técnicos y tecnológicos propios de la profesión, sino también el desarrollo de valores, principios éticos, habilidades de comunicación y actitudes orientadas al servicio. La preparación profesional debe formar especialistas capaces de gestionar información, pero también seres humanos capaces de comprender y atender a otros seres humanos.

Las relaciones humanas se construyen y fortalecen a lo largo de la vida y durante el proceso de formación profesional. Por esa razón, deben cuidarse de manera especial. La selección de las personas que ocuparán puestos bibliotecarios debe realizarse con responsabilidad y conciencia, considerando no solamente sus conocimientos y competencias técnicas, sino también su capacidad de relacionarse con los demás, su sensibilidad, su ética y, sobre todo, su verdadera disposición para servir.

Finalmente, debemos recordar que la biblioteca existe para las personas y no las personas para la biblioteca. Las normas son necesarias, los procesos son indispensables y la tecnología es una herramienta extraordinaria; pero ninguno de estos elementos debe hacer que olvidemos la dimensión humana de la profesión.

Ser bibliotecario es, en esencia, una oportunidad permanente de servir. Y cuando el conocimiento se pone al servicio del prójimo, cuando la atención se brinda con respeto, cuando la información se comparte con responsabilidad y cuando cada usuario es tratado con dignidad, la profesión bibliotecaria adquiere su verdadera dimensión humana. Porque, al final, no hay mayor satisfacción que saber que, mediante nuestro trabajo, hemos podido ayudar a otra persona a encontrar lo que buscaba, aprender algo nuevo, resolver un problema o simplemente sentirse atendida y valorada

 

jueves, 6 de febrero de 2020


IMPORTANCIA ECONÓMICA Y SOCIAL DE LAS BIBLIOTECAS

Elaborado por: Lic. Nicolás Betancourth
Economista
06 de febrero de 2020

Como cualquier institución organizada, la biblioteca cumple varias funciones, entre ellas; la función económica y social.  La función económica de la biblioteca se observa al interior de la organización, debido a que es una institución que ofrece empleos, servicios, información, capacitación y que, además, cumple las funciones administrativas básicas como cualquier empresa.  De igual manera, funciona con recursos económicos como el financiero, humano, tecnológico y material.  También innova y publicita sus servicios y sus logros. Por estas y otras razones, la biblioteca es un ente económico que genera bienestar, especialmente cuando ofrece servicios e información de calidad.

En cuanto a la función social de la biblioteca, esta se refleja hacia afuera, debido a que el impacto de la función económica que ejerce, se nota en el desarrollo social que alcanza un miembro, una comunidad o la sociedad.  Por lo tanto, toda organización que funcione en determinado espacio tiene una responsabilidad social, no importando si es carácter público o privado y por lo mismo, los beneficios de esta organización se deben de reflejar en el desarrollo humano de la comunidad que atiende. 

Aunque una biblioteca no produce bienes, ofrece uno que; parafraseando a Ortega y Gasset, facilita conservar todas las ideas.  Este bien es el libro, en el cual se acumula el pasado, y cuanto más se acumula el pasado, mayor es el progreso.  Porque resulta que de ese pasado tomado de los libros se alimentan los hombres en distintas épocas y sin darse cuenta desarrollan conocimientos y habilidades y eso los hace desarrollar nuevas ideas y con ello nuevas tecnologías.  Al final, que pasaría con este desarrollo si no estuviera conservado y disponible dentro de las bibliotecas, de donde se tomarían las experiencias y conocimientos del pasado para actualizarlos y utilizarlos en provecho del progreso, el cual va de la mano con el bienestar social y es uno de los pasos previos para el desarrollo social.

Por lo tanto, está claro que la función económica y social de la biblioteca hace mucho bien a las comunidades.  Pero, porqué se da tan poca importancia a la inversión en bibliotecas, si se reconoce que es una de las instituciones que aporta para el desarrollo socioeconómico del individuo.  ¿Qué hace falta para que las instituciones obligadas a fundar bibliotecas lo hagan?.
  
Toda escuela, colegio, instituto y universidad necesitan de una buena biblioteca; con conocimientos universales y sin sesgos, respetando que hay diferentes ideologías, puntos de vista e ideas que hacen de este mundo algo heterogéneo y que es bueno poner a la disposición de los lectores, sin preferencia alguna.  Por ello, en una buena biblioteca debe haber un poco de todo y de todos y que además reúna las condiciones mínimas de seguridad y comodidad que favorezca buscar y encontrar la información que se demanda, y que de manera natural se constituya en un centro de investigación y aprendizaje que promueva por si misma su uso.

A nivel nacional es difícil medir el impacto económico de las bibliotecas sobre las personas; debido a que la biblioteca desarrolla una actividad no lucrativa y los beneficios económicos sobre los usuarios son medibles únicamente en aproximaciones de los ahorros que los estudiantes logran por el uso de los recursos bibliográficos, por los salarios pagados a los empleados, por las inversiones anuales realizadas y por los gastos en que incurre de acuerdo con sus presupuestos. De esta manera impacta en el sistema económico por el escaso efecto de los recursos financieros invertidos.


viernes, 31 de mayo de 2019

LAS BIBLIOTECAS Y SU IMPORTANCIA EN LA PROMOCIÓN DE LA LECTURA


LAS BIBLIOTECAS Y SU IMPORTANCIA EN LA PROMOCIÓN DE LA LECTURA
Elaborado por: Lic. Nicolás Betancourth
Febrero de 2019.

1.    LAS BIBLIOTECAS EN LA HISTORIA
Es innegable la importancia que ha tenido la conservación, la producción, la difusión y el registro del conocimiento humano.  Desde las tablillas de arcilla, papiros, pergaminos, impresos en papel, hasta los medios electrónicos sofisticados actuales. Y son tres entes inseparables los que han contribuido a dar vida, incrementar, mejorar y preservar la información que hoy tenemos disponible: el libro, la biblioteca y el bibliotecario.
1.1         LA EDAD ANTIGUA (civilizaciones antiguas HASTA 476 d. C.)

a.    EGIPTO Y MESOPOTAMIA

-      La información se conservaba en tabletas de barro y rollos de papiro
-       Los conocimientos eran para uso exclusivo de sacerdotes y gobernantes

b.    GRECIA Y ROMA

-      Las bibliotecas servían como lugares de reunión. Allí se leían libros en voz alta, se comentaban las lecturas y se realizaban discusiones y comentarios entre los presentes. 
-       Hacia fines de la edad antigua apareció el Pergamino y sustituyo al papiro.  El pergamino era elaborado con la piel de cordero y de otros animales, era más durable, fácil para la escritura y su transporte; podía utilizarse por ambos lados, fue la primera forma de libro que se conoció.

1.2         LA EDAD MEDIA (476 d. C hasta 1492, Descubrimiento de América)

a.    Bibliotecas monásticas: la iglesia católica y sus monasterios administraron las bibliotecas, y junto con ellas aparecieron los talleres de copistas, cuya función era copiar los libros existentes (hacer copias) a mano. Era la forma de difundir la información.  Atesoraron escritos clásicos griegos y latinos.
Durante la edad media suceden dos eventos importantes que dieron impulso a la producción y difusión de la información:   El Renacimiento y la Invención de la Imprenta (1450).  Los cuales, a la vez, dieron impulso al surgimiento de la biblioteca moderna.
1.3         LA EDAD MODERNA (DE 1492 HASTA LA REV. FRANCESA EN 1789)

a.    Surgimiento de la figura del bibliotecario, a cargo de colecciones privadas.
b.    Las bibliotecas reales en Francia, Italia, España y Alemania. Fundadas por los reyes con el propósito de aumentar el caudal del conocimiento de los pueblos.
c.    Surgen las primeras bibliotecas públicas, con el apoyo de colecciones privadas.

1.4        LA EDAD CONTEMPORÁNEA (1789 HASTA NUESTROS DÍAS)
Los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que promulgaba la revolución francesa fue llevada a las bibliotecas, debido a que las ideas proclamadas después de la revolución francesa (1789) presionaron para que se tuviera libre acceso a las fuentes del conocimiento y el derecho a desarrollarse a través de la lectura.  Así se comenzó a dar el servicio de biblioteca a todo tipo de personas.

2.    IMPORTANCIA ECONÓMICA Y SOCIAL DE LA BIBLIOTECA

Las bibliotecas son el lugar en donde se ha conservado el conocimiento, y a partir del aparecimiento de la imprenta y con ella del libro, se ha conservado de mejor manera ese conocimiento: El filósofo español, José Ortega y Gasset, escribió: la biblioteca ofrece un instrumento que facilita conservar todas las ideas. Este instrumento es el libro.

El rol de las bibliotecas y de los bibliotecarios ha sido muy importante, partiendo de la premisa de que estas instituciones son entonces, producto de la maduración cultural de los pueblos.  (Porque la memoria por sí sola no es capaz de conservar toda la información generada durante siglos).


a.    La función económica de la biblioteca se observa al interior de la organización, debido a que es una institución que ofrece empleos (Ingreso familiar), genera servicios, información (préstamo de libros), capacitación, invierte en infraestructura y mobiliario y además, cumple las funciones administrativas básicas como cualquier empresa.

Aunque una biblioteca no produce bienes, ofrece uno que; parafraseando a Ortega y Gasset, facilita conservar todas las ideas.  Este bien es el libro

b.      función social de la biblioteca, esta se refleja hacia afuera, debido a que el impacto de la función económica que ejerce, se nota en el desarrollo social que alcanza un miembro, una comunidad o la sociedad, y por el ahorro de dinero en la población que utiliza los servicios gratuitos que ofrece la biblioteca, en especial porque no gasta por el uso de los libros.

3.    IMPORTANCIA DE LA BIBLIOTECA EN LA PROMOCIÓN DE LA LECTURA.
Hay 2 tipos de usuarios en la biblioteca: los que van obligados por alguna tarea y los que leen por placer. En ambos casos:
a.  La misión más importante de los bibliotecarios es provocar en las personas el gusto por la lectura. 
b. Los bibliotecarios están obligados a presentar de manera desesperada evidencias que demuestren la utilidad y la influencia de las bibliotecas en la comunidad a la que sirven.  
Pero esto no lo puede hacerse sin el apoyo oficial.
Por esa razón, el bibliotecario promueve algunos servicios para atraer la atención de los usuarios y ello requiere de toda su creatividad.
Ejemplos: 
1.    Disponer de un lugar agradable para consulta de los periódicos del día.
2.    Préstamo externo para el público y el personal de la biblioteca.
3.    Elaborar un listado de sugerencias por parte del personal y usuarios
4.    Enviar un reporte de las nuevas adquisiciones y disponer un lugar para exhibirlas.
5.    Organizar el club de lectores de la institución
6.    Realizar conversatorios y charlas con temas de actualidad, entre otros.

ESTO LE TOCA REALIZAR AL BIBLIOTECARIO, LA OTRA PARTE LE CORRESPONDE AL LECTOR.

DE IGUAL MANERA:
Una de las quejas más frecuentes de los bibliotecarios es que sus usuarios están utilizando más los recursos digitales que los presenciales o físicos de la biblioteca y ….
En relación con esto es importante anotar:
La lectura de un libro escrito tiene un gran impacto en la imaginación y hace que el lector se meta, vaya u observe lo que está leyendo. Eso pasa con las algunas obras literarias de reconocidos escritores latinoamericanos como Miguel Ángel Asturias en su novela El Señor Presidente. 
Ese efecto no se logra con el libro digital. Sin agregar los efectos en la salud.
Los grandes escritores de nuestro país, se han hecho leyendo e informándose.  No me cabe la menor duda que las bibliotecas han contribuido en su formación.


CONCLUSIÓN
Toda institución requiere de una buena biblioteca; con conocimientos universales y sin sesgos, respetando que hay diferentes ideologías, puntos de vista e ideas que hacen de este mundo algo heterogéneo y que es bueno poner a la disposición de los lectores, sin preferencia.  Por ello, en una buena biblioteca debe haber un poco de todo y de todos y que además reúna las condiciones mínimas de seguridad y comodidad que favorezca buscar y encontrar la información que se demanda, y que de manera natural se constituya en un centro de investigación y aprendizaje que promueva por si misma su uso.
Termino con estas palabras: Un profesor de secundaria nos decía constantemente, EL QUE LEE SABE.
En 2010, el investigador David Nicholas presentó con la University College de Londres un estudio que dio la vuelta al mundo y que puso el foco en lo que llamaron la generación Google y que concluyó que los nativos digitales, nacidos a partir de 1993 eran más incapaces de analizar información compleja y más propensos a leer a toda prisa y de forma más superficial.
Neurólogos y psicólogos confirman ahora que aquel diagnóstico no ha hecho más que empeorar. Nuestro cerebro ha perdido capacidad de concentración. La gente ya no quiere leer largo y profundo. El cambio es rapidísimo y los teléfonos inteligentes han acelerado este proceso porque hacen además que la gente lea en movimiento, lo que supone una distracción adicional. Las implicaciones para nuestra cultura y nuestra sociedad son inmensas”.
Los expertos como Maryanne Wolf, autora de “Cómo aprendemos a leer”, recomiendan reservar un tiempo cada día para desconectarse de las pantallas y de Internet para recobrar el sosiego y la concentración necesarios para la lectura profunda. Wolf explica que no solo basta con sentarse y coger un libro. Aconseja dejar fuera de la habitación el móvil y la tableta para no sucumbir a la tentación. “Hay que hacer un esfuerzo consciente, porque cada vez nos bombardean con más información. La tecnología que hemos creado es un imán para la lectura superficial”, coincide Andrew Dillon, decano de la Facultad de la Información de la Universidad estadounidense de Austin (Texas).


FUENTES BIBLIOGRÁFICAS

1.    Arguinzóniz, María de la Luz. Guía de la biblioteca. Editorial Trillas. México, 1988. 109 p.
2.    https://www.elespectador.com/noticias/salud/efectos-de-exposicion-internet-y-pantallas-lectura-preo-articulo-562760


UN TESORO EN LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
Ensayista. Lic. Nicolás Betancourth
Economista.
Marzo 2017.

Imagino que al leer el título algunos pensaron que en los terrenos de esta universidad se desenterraron  un cajón antiguo con monedas de oro,  al estilo de los tesoros que acostumbraban esconder los piratas; simplemente no es así.  
Esta reflexión  hace referencia al sinnúmero de riqueza literaria, artística, intelectual, patrimonial y cultural que abunda en nuestra amada Alma Mater y que en algunos casos está paralizada como consecuencia de su historia, de la coyuntura, de los intereses o falta de los mismos.
En todo caso, este centro de estudios superiores tiene una historia tan abundante desde su fundación en 1676 que siempre ha tenido incidencia en los aspectos de la vida política, económica y social de nuestro país  y por supuesto  en la formación de sus intelectuales.
Esta es una introducción breve para aquellos que no conocen las interioridades de la universidad, y que puede contribuir a explicar el valor de una institución que tiene influencia en los aspectos de carácter social mencionados en el párrafo anterior.
Pero, donde está el tesoro que se menciona en el encabezado?   En algún momento escuche la frase siguiente “Muéstrame tu biblioteca y te diré como es tu Universidad”  no tengo información de quien lo haya dicho, se que lo escuche en algún momento.  En fin, es únicamente un punto de referencia para volver al tema.   El tesoro en mención se llama Biblioteca Central. 
El tiempo me ha enseñado a valorar las cosas y a las personas, por eso, no pretendo exagerar sobre el tema, sino únicamente llamar la atención de aquellos que están perdiendo la posibilidad de aprovechar este tesoro que tiene la universidad.  No lo decimos los involucrados en el quehacer de la universidad, pero los que nos visitan del extranjero dicen que esta biblioteca es una de las mejores que han consultado,  lo cual incluye algunas de Europa,  América del Sur y México, naturalmente se refieren a los contenidos y no al tamaño.
Algunos conocedores de la literatura nacional, latinoamericana y del mundo;  que se dedican a la producción de literatura literaria han mencionado que algunos de nuestros textos ya no se consiguen ni en las librerías más prestigiosas de nuestro país y que conseguirlas en el extranjero de igual manera resultaría una hazaña.
Por ello; con autoridad podemos mencionar que nuestra biblioteca es un tesoro que algunos no han explorado.  Que joyas puede encontrar en esta biblioteca, pues depende de sus intereses y necesidades, le menciono parte de la  riqueza que contiene el tesoro en mención: 
1.    En el área de obras generales puede consultar entre otros a grandes investigadores como Mario Bunge, Roberto Hernández Sampieri y Hillier y Lieberman entre otros.

2.    En filosofía puede consultar desde los filósofos de la antigüedad hasta los contemporáneos,  entre ellos algunos nacidos en nuestro país.

3.    En las ciencias sociales pueden aprender de Max Weber, Carlos Marx, Adam Smith, Friedrich Von Hayek, Ludwig Von Mises, Marta Harnecker, Francisco Porrúa Pérez y por supuesto grandes pedagogos como Paulo Freire y Lorenzo Luzuriaga  y otros tantos.

4.    En el área de lingüística e idiomas encuentra suficiente información de semiólogos reconocidos y la colección de la Biblioteca Románica Hispánica  de la Editorial Gredos de Madrid de alta calidad en contenido y forma.

5.    El cálculo, la matemática y la física abundan, hay para principiantes y avanzados.  Se cuenta con los mejores teóricos como Dennis zill, Louis Leithold y Earl Swokowski. No falta materiales relacionados con la biología, zoología, antropología y la geología.

6.    Las secciones de negocios, publicidad, proyectos, salud e ingeniería, están altamente dotados y actualizados.

7.    El área de literatura es abundante en escritores nacionales y extranjeros; entre los nuestros naturalmente sobresalen; el premio nobel de literatura Miguel Ángel Asturias, Luis Cardoza y Aragón, Enrique Gómez Carrillo, Juan José Arévalo Bermejo, Augusto Monterroso, Marco Antonio Flores, Marco Augusto Quiroa, Francisco Pérez de Antón y muchos más.   Y entre los extranjeros puede consultarse a  Juan Gelman, Peter S. Prescott, Harold Bloom,  Gabriel García Márquez, Walt Whitman, José Vasconcelos, José Ortega y Gasset, Gabriel Zaid, Russ Kingman, Liljana Arsovska entre otros.

8.    La sección de arte y arquitectura no es abundante pero se está revisando y mejorando constantemente.
9.    En historia se tiene suficiente información, puede consultar historia antigua, medieval, moderna y contemporánea.  En especial, se tienen abundantes documentos sobre la historia nacional y algunas joyas históricas como el denominado El Libro Azul de Guatemala, 1915;  que relata la vida de  personajes históricos de la república y artículos especiales sobre comercio, agricultura, riqueza mineral y en general sobre la historia de la bella Guatemala.

10. Puede consultar además la colección de libros para estudiantes de maestría, con información multidisciplinaria y en otros idiomas.

11. Finalmente, se cuenta con la biblioteca especializada denominada de La Paz, con abundantes documentos que relatan la guerra interna, el proceso de paz, los acuerdos y la firma de los Acuerdos de Paz en Guatemala.

Pregunto, tenemos o no un tesoro en la Universidad?  Le toca a usted averiguarlo, le invitamos a conocerlo.  Levante la tapa del cofre y se dará cuenta de las muchas sorpresas que podrá encontrar.

No todo lo que brilla es oro. Recuerde que la obligación del que sabe es enseñar al que no sabe.

lunes, 27 de marzo de 2017

UN TESORO EN LA UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA
Ensayista. Lic. Nicolás Betancourth
Economista.
Marzo 2017.

Imagino que al leer el título algunos pensaron que en los terrenos de esta universidad se desenterraron  un cajón antiguo con monedas de oro,  al estilo de los tesoros que acostumbraban esconder los piratas; simplemente no es así.  
Esta reflexión  hace referencia al sinnúmero de riqueza literaria, artística, intelectual, patrimonial y cultural que abunda en nuestra amada Alma Mater y que en algunos casos está paralizada como consecuencia de su historia, de la coyuntura, de los intereses o falta de los mismos.
En todo caso, este centro de estudios superiores tiene una historia tan abundante desde su fundación en 1676 que siempre ha tenido incidencia en los aspectos de la vida política, económica y social de nuestro país  y por supuesto  en la formación de sus intelectuales.
Esta es una introducción breve para aquellos que no conocen las interioridades de la universidad, y que puede contribuir a explicar el valor de una institución que tiene influencia en los aspectos de carácter social mencionados en el párrafo anterior.
Pero, donde está el tesoro que se menciona en el encabezado?   En algún momento escuche la frase siguiente “Muéstrame tu biblioteca y te diré como es tu Universidad”  no tengo información de quien lo haya dicho, se que lo escuche en algún momento.  En fin, es únicamente un punto de referencia para volver al tema.   El tesoro en mención se llama Biblioteca Central. 
El tiempo me ha enseñado a valorar las cosas y a las personas, por eso, no pretendo exagerar sobre el tema, sino únicamente llamar la atención de aquellos que están perdiendo la posibilidad de aprovechar este tesoro que tiene la universidad.  No lo decimos los involucrados en el quehacer de la universidad, pero los que nos visitan del extranjero dicen que esta biblioteca es una de las mejores que han consultado,  lo cual incluye algunas de Europa,  América del Sur y México, naturalmente se refieren a los contenidos y no al tamaño.
Algunos conocedores de la literatura nacional, latinoamericana y del mundo;  que se dedican a la producción de literatura literaria han mencionado que algunos de nuestros textos ya no se consiguen ni en las librerías más prestigiosas de nuestro país y que conseguirlas en el extranjero de igual manera resultaría una hazaña.
Por ello; con autoridad podemos mencionar que nuestra biblioteca es un tesoro que algunos no han explorado.  Que joyas puede encontrar en esta biblioteca, pues depende de sus intereses y necesidades, le menciono parte de la  riqueza que contiene el tesoro en mención: 
1.    En el área de obras generales puede consultar entre otros a grandes investigadores como Mario Bunge, Roberto Hernández Sampieri y Hillier y Lieberman entre otros.

2.    En filosofía puede consultar desde los filósofos de la antigüedad hasta los contemporáneos,  entre ellos algunos nacidos en nuestro país.

3.    En las ciencias sociales pueden aprender de Max Weber, Carlos Marx, Adam Smith, Friedrich Von Hayek, Ludwig Von Mises, Marta Harnecker, Francisco Porrúa Pérez y por supuesto grandes pedagogos como Paulo Freire y Lorenzo Luzuriaga  y otros tantos.

4.    En el área de lingüística e idiomas encuentra suficiente información de semiólogos reconocidos y la colección de la Biblioteca Románica Hispánica  de la Editorial Gredos de Madrid de alta calidad en contenido y forma.

5.    El cálculo, la matemática y la física abundan, hay para principiantes y avanzados.  Se cuenta con los mejores teóricos como Dennis zill, Louis Leithold y Earl Swokowski. No falta materiales relacionados con la biología, zoología, antropología y la geología.

6.    Las secciones de negocios, publicidad, proyectos, salud e ingeniería, están altamente dotados y actualizados.

7.    El área de literatura es abundante en escritores nacionales y extranjeros; entre los nuestros naturalmente sobresalen; el premio nobel de literatura Miguel Ángel Asturias, Luis Cardoza y Aragón, Enrique Gómez Carrillo, Juan José Arévalo Bermejo, Augusto Monterroso, Marco Antonio Flores, Marco Augusto Quiroa, Francisco Pérez de Antón y muchos más.   Y entre los extranjeros puede consultarse a  Juan Gelman, Peter S. Prescott, Harold Bloom,  Gabriel García Márquez, Walt Whitman, José Vasconcelos, José Ortega y Gasset, Gabriel Zaid, Russ Kingman, Liljana Arsovska entre otros.

8.    La sección de arte y arquitectura no es abundante pero se está revisando y mejorando constantemente.
9.    En historia se tiene suficiente información, puede consultar historia antigua, medieval, moderna y contemporánea.  En especial, se tienen abundantes documentos sobre la historia nacional y algunas joyas históricas como el denominado El Libro Azul de Guatemala, 1915;  que relata la vida de  personajes históricos de la república y artículos especiales sobre comercio, agricultura, riqueza mineral y en general sobre la historia de la bella Guatemala.

10. Puede consultar además la colección de libros para estudiantes de maestría, con información multidisciplinaria y en otros idiomas.

11. Finalmente, se cuenta con la biblioteca especializada denominada de La Paz, con abundantes documentos que relatan la guerra interna, el proceso de paz, los acuerdos y la firma de los Acuerdos de Paz en Guatemala.

Pregunto, tenemos o no un tesoro en la Universidad?  Le toca a usted averiguarlo, le invitamos a conocerlo.  Levante la tapa del cofre y se dará cuenta de las muchas sorpresas que podrá encontrar.

No todo lo que brilla es oro. Recuerde que la obligación del que sabe es enseñar al que no sabe.